domingo, 29 de noviembre de 2009

Podemos llamarla con los santos Reina de los Corazones

38. María es la Reina del cielo y de la tierra por gracia, como Jesús es el Rey por naturaleza y por conquista. Ahora bien, como el reino de Jesucristo consiste principalmente en el corazón o interior del hombre, según aquellas palabras: “El reino de Dios está dentro de vosotros” (1), así también el reino de la Santísima Virgen está principalmente en el interior del hombre, es decir su alma, y es principalmente en las almas que Ella es más glorificada con su Hijo que en todas las criaturas visibles, y podemos llamarla con los santos la Reina de los corazones.
1) San Lucas, XVII, 21

domingo, 22 de noviembre de 2009

María es la Reina de los Corazones

ARTICULO II – CONSECUENCIAS
1ª Consecuencia – María es la Reina de los Corazones
37. De lo que acabo de decir se debe evidentemente concluir:
En primer lugar, que María ha recibido de Dios un gran dominio sobre las almas de los elegidos: pues Ella no puede fijar en ellos su morada, como Dios Padre se lo ha ordenado; formarlos, alimentarlos y darlos a luz a la vida eterna como su Madre, poseerlos como su parte y herencia, formarlos en Jesucristo y a Jesucristo en ellos; echar en sus corazones las raíces de sus virtudes, y ser la compañera indisoluble del Espíritu Santo para todas estas obras de gracia. No puede hacer todo esto –digo- sin tener derecho y dominio en sus almas por una gracia singular del Altísimo que, habiéndole dado poder sobre su Hijo único y natural, se lo ha dado también sobre sus hijos adoptivos, no sólo en cuanto al cuerpo –lo que sería poca cosa- sino también en cuanto al alma.