miércoles, 9 de febrero de 2011

Manteniéndose perfectamente fiel a Dios, salvó a todos sus hijos y los consagró a Su Divina Majestad

53. Lo que Lucifer perdió por orgullo, María lo ganó por humildad; lo que Eva condenó y perdió por desobediencia, María lo salvó por obediencia. Eva, obedeciendo a la serpiente, perdió consigo a todos sus hijos, y se los entregó; María, manteniéndose perfectamente fiel a Dios, salvó consigo a todos sus hijos y servidores, y los consagró a Su Majestad.