sábado, 2 de agosto de 2014

Ponencias de la X Jornada de Cultura Hispanoamericana por la Civilización Cristiana y la Familia - Clarinada en defensa de la civilización cristiana y mariana - Llamado a los dirigentes auténticos

Clarinadas – Ponencias de la X Jornada por la Civilización Cristiana y la Familia – Este enemigo tiene un nombre – Oración a San Luis Rey – Anécdotas

01/08/2014[edit]
008 Clarinadas
007 Roland recortado PONENCIAS Y DISERTANTES de la X JORNADA de CULTURA HISPANOAMERICANA por la CIVILIZACION CRISTIANA y la FAMILIA

Salta, 29 y 30 de agosto de 2014
Museo de la Ciudad Casa de Hernández
Declarada de interés por el Señor Gobernador y la Hon. Cámara de Diputados de Salta

El Cid dibujo

Una clarinada en defensa de los valores tradicionales de nuestra cultura e identidad – Un llamado a los dirigentes auténticos a cumplir su misión

Las ponencias, proyecciones y paneles-debate abordarán áreas temáticas diversas y afines como:
la defensa de la Familia y la Vida, la Revolución cultural anticristiana: ofensiva y reacciones, la misión de los dirigentes auténticos en la coyuntura actual, grandes cuestiones históricas, las raíces e idiosincrasia de nuestro pueblo. No estando aún confirmados todos los títulos de las ponencias, a pedido de nuestros lectores les brindamos un avance de los temas:

FAMILIA y VIDA
IDEOLOGÍA DE GÉNERO
EL CÓDIGO CIVIL
EL LIDERAZGO EN LA DEFENSA DE LA FAMILIA Y LA VIDA
Comisión de Familia del Colegio de Abogados de Tucumán
LEGISLACIÓN Y MANIOBRAS PARA INTRODUCIR EL ABORTO – LA OFENSIVA CONTRA EL DERECHO A LA VIDA EN ESPAÑA Y AMÉRICA
Dra. Claudia Martínez (Salta)
UNA REFORMA QUE CHOCA FRONTALMENTE LA IDIOSINCRASIA DE NUESTRO PUEBLO
Prof. Luis María Mesquita Errea (La Rioja)

DEBATES JURIDICO-INSTITUCIONALES
EL SOSTENIMIENTO DEL CULTO. LA DISPAR INTERPRETACIÓN DEL ARTÍCULO 2º DE LA CONSTITUCIÓN DURANTE LOS GOBIERNOS DE URQUIZA Y MITRE. ACTUALIDAD DE LA DISCUSIÓN.
Dr. Félix Alberto Montilla Zavalía (San Miguel de Tucumán)

REVOLUCION CULTURAL y DEFENSA DE LOS VALORES PERENNES DE LA CIVILIZACION CRISTIANA
ACTUALIZACIÓN DEL APRECIO POR LOS VALORES RECIBIDOS DE ESPAÑA
Prof. Margarita Fleming de Cornejo (Salta)
REVOLUCIÓN CULTURAL Y PROMISORIAS REACCIONES
Prof. Elena B. Brizuela y Doria de Mesquita (La Rioja)
REVOLUCIÓN CONTESTATARIA: SLOGANS E IDEOLOGÍA – CONVOCATORIA DEL PAPA PIO XII A LOS AUTENTICOS DIRIGENTES
Prof. Luis Mesquita Errea (La Rioja)

TEMAS HISTORICOS, TRADICIONES Y CULTURA ARGENTINA
HISTORIA DE LAS POSTAS
Prof. Margarita González (Salta)
VIDEOS CULTURALES SANTIAGUEÑOS Y NORTEÑOS
Investigador Hugo Martínez Moreno (Santiago del Estero)
EL CONVENTO DE LA MERCED EN SALTA
Prof. Ercilia Navamuel (Salta)
EL PLAN LIBERTADOR DE SAN MARTIN Y GÜEMES
DUGH Rodolfo Leandro Plaza Navamuel

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007 Roland recortado
ESTE ENEMIGO TIENE UN NOMBRE: SE LLAMA REVOLUCION. SU CAUSA PROFUNDA ES UNA EXPLOSION DE ORGULLO Y SENSUALIDAD
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Este enemigo terrible tiene un nombre: se llama Revolución. Su causa profunda es una explosión de orgullo y sensualidad que inspiró, no diríamos un sistema, sino toda una cadena de sistemas ideológicos. De la amplia aceptación dada a éstos en el mundo entero, derivaron las tres grandes revoluciones de la Historia de Occidente: la index lutherPseudo-Reforma, la Revolución Francesa y el Comunismo (cfr. León XIII, Encíclica “Parvenu à la Vingt-Cinquième Année”, 19.III.1902 – “Bonne Presse”, París, vol. VI, p. 279; Encíclica “Vigésimo Quinto Año”, “Doctrina Pontificia” (II), Documentos políticos, ed. B.A.C., 1958).
El orgullo conduce al odio a toda superioridad, y, por tanto, a la afirmación de que la desigualdad es en sí misma, en todos los planos, inclusive y principalmente en los planos metafísico y religioso, un mal. Es el aspecto igualitario de la Revolución.
Danton,-GeorgesLa sensualidad, de suyo, tiende a derribar todas las barreras. No acepta frenos y lleva a la rebeldía contra toda autoridad y toda ley, sea divina o humana, eclesiástica o civil. Es el aspecto liberal de la Revolución.
Ambos aspectos, que en último análisis tienen un carácter metafísico, parecen contradictorios en muchas ocasiones, pero se concilian en la utopía marxista de un paraíso anárquico en que una humanidad altamente evolucionada y “emancipada” de cualquier religión, viviría en profundo orden sin autoridad política, y en una libertad total de la cual, sin embargo, no derivaría desigualdad alguna.
La Pseudo-Reforma fue una primera revolución. Implantó el espíritu de duda, el liberalismo religioso y el igualitarismo eclesiástico, en medida variable, por otra parte, en las diversas sectas a que dio origen.
Le siguió la Revolución Francesa, que fue el triunfo del igualitarismo en dos campos. En el campo religioso, bajo la forma del ateísmo, especiosamente rotulado de laicismo. Y en la esfera política, por la falsa máxima de que toda indexgevaradesigualdad es una injusticia, toda autoridad un peligro, y la libertad el bien supremo.
El Comunismo es la transposición de estas máximas al campo social y económico.
Estas tres revoluciones son episodios de una sola Revolución, dentro de la cual el socialismo, el liturgicismo, la “politique de la main tendue”, etc., son etapas de transición o manifestaciones atenuadas …

index iv revCfr. “Revolución y Contra-Revolución”, Plinio Corrêa de Oliveira, Introducción (ed. on line)
Nota: en 1976,  el autor agregó a su célebre obra una III Parte,  dedicada entre otros temas a la IV Revolución, de carácter predominantemente cultural y tendencial, que generó la tremenda explosión contestataria de la Sorbona de mayo de 1968.
Ilustraciones: Exponentes de las 4 Revoluciones o etapas marcantes de la Revolución gnóstica e igualitaria, proceso en permanente requinte*: Lutero, (I Revolución- Renacimiento-Protestantismo) , Danton (II Revolución- R. Francesa), el Che Guevara (IIIRevolución: comunismo) y M.  Jaegger (IV Revolución – revolución anárquica en las mentalidades y costumbres).

(*) Sobre la marcha de requinte en requinte de la Revolución, ver:

http://rcr-una-obra-clave.blogspot.com.ar/

jueves, 1 de enero de 2009

Revolución y Contra-Revolución, de Plinio Corrêa de Oliveira: texto completo

I parte, Capítulo VI La marcha de la Revolución, ítem 3
http://rcr-una-obra-clave.blogspot.com.ar/2009/01/texto-completo-de-revolucin-y-contra.html/
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007 Roland recortado 800 AÑOS DE SAN LUIS REY DE FRANCIA – ORACION DEL CONDESTABLE DU GUESCLIN AL REY CRUZADO

443px-Death_Bayard-766x1024Oración del Condestable du Guesclin a San Luis IX
Guardez-moi pur comme le lys de votre blason – vous qui teniez votre parole même donnée à un infidèle, faites que mensonge ne passe pas ma gorge, dût franchise me couter la vie. Preux inhabile aux reculades, coupez les ponts à mes feintises, et que je marche toujours au plus dru.
***
Guardadme puro como el lis de vuestro blasón – vos que manteníais vuestra palabra aún dada a un infiel, haced que la mentira no pase por mi garganta, aunque deba la franqueza costarme la vida. Varón de proeza, inhábil para retroceder, cortad los puentes a mis debilidades, y que yo marche siempre a lo más duro.

Para prepararnos para la festividad de San Luis IX, Rey de Francia, el 25 de agosto, publicamos esta caballeresca oración y Dios mediante hablaremos de esta gran figura de la Cristiandad en nuestro próximo boletín.
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007 Roland recortado REALEZA E INTIMIDAD – ANECDOTAS

las lanzasSe presentó ante S.M. Felipe II de España un soldado que lo había servido durante mucho tiempo y le hizo un pedido:

-Señor, he servido en el ejército de V. Majestad durante toda la vida, y ahora me veo en la contingencia de pasar a retiro sin tener lo suficiente como para comer.  

FelipeEl rey le concedió una pensión adecuada, pero algunos meses después el soldado se presentó para hacer un nuevo pedido. Don Felipe le contestó:

-Entonces ¿no ha sido suficiente la pensión que os concedí hace pocos meses?

- Sí, Majestad. Concedísteis una pensión que me alcanza para comer. Pero me olvidé de pedir una pensión para beber.   

El “Rey prudente” casi se permitió reír ante el pedido y le concedió un aumento de pensión al soldado.

Cfr. “La vuelta al mundo de la Nobleza – La historia a través de los hechos”, León D. Beaugeste, Ed. Artpress, San Pablo, Brasil, 2007



lunes, 28 de abril de 2014

28 de abril: festividad de San Luis María - Evocando la gesta de la chouannerie, flor caballeresca y santa brotada de su apostolado

28 de abril: festividad de San Luis MaríaGrignion SLMGde Montfort
Cuando en 1789 la creciente lo arrastraba todo, y los ‘imprevisores’ lloraban, huían o morían, sólo chocó contra un obstáculo. Fue la Chouannerie, flor caballeresca y santa, nacida del apostolado de San Luis María Grignion de Montfort… (Plinio Corrêa de Oliveira)
Ilustraciones: San Luis María de Montfort y los grandes jefes de la Chouannerie: La Rochejacquelein, d’Elbée, Charette
Chouannerie La Rochejacquelein Los valles y cerros de América parecen un marco adecuado para evocar la prédica de San Luis María de Montfort en las aldeas, ciudades, bosques y valles de la Francia del Antiguo Régimen, en el mes en que se celebra su fiesta. Pues fue, esencialmente, un apóstol de poblaciones rurales que se levantaron en defensa del Reino Cristianísimo,  amenazadas por la Revolución gnóstica e igualitaria.
Su palabra no se limitaba a enseñar las verdadesChouannerie d'Elbée de la Fe en términos genéricos sino que estaba adaptada estratégicamente a combatir los males del momento con enseñanzas oportunas. De ahí su repercusión y sorprendente actualidad…, pues los errores que generaron la Revolución Francesa están en la médula de los males actuales.
Ahora bien, su “aggiornamento” no tenía nada en común con la tendencia progresista a buscar a toda costa un consenso relativista que caiga bien al enemigo. Capaz del diálogo afable y atrayente, San Luis María no perdía de vista el papel de los pecados y la influencia del espíritu de las tinieblas en la inmensa lucha movida por la impiedad contra la Iglesia y la Civilización Cristiana. Su diagnóstico de los problemas nunca olvidaba esos elementos. Lejos de ciertos progresistas, no pensaba que polemizar con los enemigos del orden católico fuese siempre un error y un pecado contra la caridad.
La sociedad francesa estaba gravemente Chouannerie Charetteenferma. Dos tipos de psicologías eran las predominantes: los laxos y los rigoristas. Los laxos llevaban una vida de sensualidad y desenfreno que conducía a la disolución,  al escepticismo y a la pérdida de la Fe; y los rigoristas estaban imbuidos de un moralismo jansenista, calvinista y sombrío, contrario también a la Fe, que conducía a la desesperación y a la rebelión.
Mundanismo y jansenismo eran dos polos que ejercían una nefasta atracción, aún en los ambientes y personas considerados mejores. Como suele pasar con los extremos del error, ambos llevaban a un mismo resultado. Nada más normal que la coligación de los errores extremos y contrarios frente al apóstol que predicaba la doctrina católica auténtica, dice Plinio Corrêa de Oliveira (*), y así el odio de las dos corrientes cayó sobre el Apóstol de la Verdad.  Al mismo tiempo, sus sermones sacudían las almas y movían a la contrición y al entusiasmo, y las personas liberadas de esa carga moral y espiritual destruían objetos y libros infames y degradantes en memorables actos de fe públicos.
Su obra de regeneración moral tenía un sentido fundamentalmente sobrenatural y piadoso. Estaba centrada en Jesucristo crucificado, sus llagas sacratísimas, los Dolores de María, y promovió la erección de un gran Calvario en Pont-Château (en la zona de Morbihan, célebre por sus guerreros contra-revolucionarios chouans), que sería el punto de convergencia del movimiento espiritual suscitado por él.
Pues en la Cruz veía nuestro Santo la fuente de una superior sabiduría, que enseña al hombre a ver y amar en las cosas creadas manifestaciones y símbolos de Dios; a poner la Fe por encima de la razón orgullosa; la Fe y la lógica por sobre la rebelión de los sentidos;  y la moral sobre la voluntad desordenada. Asimismo, lo espiritual por encima de lo material, lo eterno por sobre lo contingente y transitorio.
Su prédica, ajena a todo calvinismo, era suavizada por una tiernísima devoción a la Ssma. Virgen. Puede decirse que nadie Ilevó más alto que él la devoción a la Madre de Misericordia. Nuestra Señora, Mediadora necesaria -por elección divina- entre Jesucristo y los hombres, fue el objeto de su continua admiración amorosa, el tema que suscitó sus meditaciones más profundas y originales, inspiradamente geniales. En torno de la Mediación Universal de María -hoy verdad de Fe- construyó toda una mariología que es el mayor monumento de todos los siglos a la Virgen Madre de Dios.
        En otro artículo veremos la persecución que se levantó contra él y cómo se reveló su espíritu de profecía. Y la reacción surgida en la Vendée al explotar la Revolución Francesa:

“Cuando en 1789 la creciente lo arrastraba todo, y los ‘imprevisores’ lloraban, transigían, huían o morían, sólo chocó contra un obstáculo. Fue la Chouannerie, flor caballeresca y santa, nacida del apostolado de San Luis María Grignion de Montfort. Son los premios de quienes saben prever” (**).
Notas y fuentes bibliográficas
(*) Plinio Corrêa de Oliveira, “Revolución y Contra-Revolución”, edición on line, Introducción a la edición argentina. Tradición, Familia, Propiedad, 1992.
(**) Plinio Corrêa de Oliveira, “El Reino de María, realización de un mundo mejor”, Catolicismo nº 55, julio de 1955).
Marie-Claire et François Gousseau, “St Louis-Marie”, Ed. M.A.M.E., Francia, 1963
Marcel Lidove, “Les Vendéens de 93”, Ed. Le temps qui court, Franca, 1971
Louis Le Crom, Montfortain, “Un Apôtre marial”, Saint Louis-Marie Grignion de Montfort (1673-1716), Calvaire Montfort, Pont-Château, Loire-Inférieure, Francia, 1942
 007 Roland recortado

sábado, 19 de abril de 2014

Debemos vaciarnos de lo que hay de malo en nosotros








ARTICULO III
Debemos vaciarnos de lo que hay de malo en nosotros
TERCERA VERDAD
78. Nuestras mejores acciones son ordinariamente ensuciadas y corrompidas por el mal fondo que hay en nosotros. Cuando se pone agua limpia y clara en una tinaja que huele mal, o vino en una vasija cuyo contenido está echado a perder por otro vino que estuvo allí adentro, el agua clara y el buen vino se echan a perder y fácilmente toman mal olor.
Del mismo modo, cuando Dios pone en la vasija de nuestra alma, echada a perder por el pecado original y actual, sus gracias y rocíos celestiales, o el vino delicioso de su amor, sus dones se echan comúnmente a perder y se ensucian por la mala levadura y el mal fondo que el pecado ha dejado en nosotros; nuestras acciones, y aún las virtudes más sublimes, se resienten.
Es pues de gran importancia para adquirir la perfección, que no se obtiene sino por la unión a Jesucristo, vaciarnos de lo que hay de malo en nosotros: de lo contrario, Nuestro Señor, que es infinitamente puro y odia infinitamente la menor suciedad en el alma, nos rechazará de su vista y no se unirá en absoluto a nosotros.
*     *     *
Para vaciarnos de nosotros mismos hace falta en primer lugar conocer bien, por la luz del Espíritu Santo, nuestro mal fondo, nuestra incapacidad para todo bien útil a la salvación, nuestra debilidad en todas las cosas, nuestra inconstancia en todo tiempo, nuestra indignidad de toda gracia y nuestra iniquidad en todo lugar.
El pecado de nuestro primer padre nos ha casi totalmente echado a perder, agriado, hinchado y corrompido, como la levadura agria, hincha y corrompe la masa en que se la pone.
Los pecados actuales que hemos cometido, mortales o veniales, tan perdonados como estén, han aumentado nuestra concupiscencia, nuestra debilidad, nuestra inconstancia y nuestra corrupción, y han dejado malos restos en nuestra alma.
Nuestros cuerpos están tan corrompidos que el Espíritu Santo los llama (1) cuerpos del pecado, concebidos en el pecado, alimentados en el pecado y sólo capaces de todo pecado, cuerpos sujetos a mil y mil enfermedades, que se corrompen de día en día y que no engendran más que sarna, parásitos y corrupción.
*     *     *     *
1) Rom., VI, 6 – Ps. L, 7
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Nuestra alma, unida a nuestro cuerpo, se ha hecho tan carnal, que es llamada carne: Toda carne había corrompido su camino (2). No teníamos por herencia más que orgullo y ceguera de espíritu, endurecimiento de corazón, debilidad e inconstancia en el alma, concupiscencia, pasiones rebeldes y enfermedades en el cuerpo.
Somos naturalmente más orgullosos que los pavos reales, más apegados a la tierra que los sapos, más feos que los chivos, más envidiosos que las serpientes, más glotones que los cerdos, más coléricos que los tigres y más perezosos que las tortugas, más débiles que las cañas y más inconstantes que las veletas.
No tenemos en nuestro fondo sino nada y pecado, y no merecemos sino la ira de Dios y el infierno eterno (1).
Después de esto, ¿debemos sorprendernos de que Nuestro Señor haya dicho que quien quisiera seguirlo debía renunciar a sí mismo y odiar su alma; que aquel que amara su alma la perdería, y que aquel que la odiase la salvaría (2)?
Esta Sabiduría infinita, que no da sus mandatos sin razón, no nos ordena odiarnos a nosotros mismos sino porque somos grandemente dignos de odio: nada más digno de amor que Dios, nada tan digno de odio que nosotros mismos.
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1) Nota de los editores (síntesis): Lo que San Luis María afirma aquí es nuestra incapacidad de ser fieles sin el auxilio de la gracia.
N. de la R.: …y lo  hace para mejor enseñar que este problema tiene solución practicando la verdadera devoción a la Ssma. Virgen según el método que él enseña en este, su Tratado.
2) S. Juan, XII, 25
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81. En segundo  lugar, para vaciarnos de nosotros mismos hace falta morir a nosotros mismos todos los días; es decir que hay que renunciar a las operaciones de las potencias de nuestra alma y de los sentidos del cuerpo; que hace falta ver como si no viésemos, oír como si no oyésemos, servirnos de las cosas de este mundo como si no nos sirviésemos de ellas (1), lo que San Pablo llama morir todos los días: Quotidie morior (2). “Si el grano de trigo al caer en tierra no muere, se queda solo y no produce ningún fruto que valga: Nisi granum frumenti cadens in terram mortuum fuerit, ipsum solum manet (3)”.
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1) I Cor., VII, 29-31.
2) I Cor., XV, 31.
3) S. Juan, XII, 24-25.
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Si no morimos a nosotros mismos y si nuestras devociones más santas no nos llevan a esa muerte necesaria y fecunda, no daremos fruto que valga la pena, nuestras devociones se nos volverán inútiles, todas nuestras justicias (1) serán ensuciadas por nuestro amor propio y nuestra voluntad propia, lo que hará que Dios tenga en abominación los mayores sacrificios y las mejores acciones que podamos hacer; que a nuestra muerte nos encontremos con las manos vacías de virtudes y de méritos, y que no tengamos ni una centella del puro amor, que no se comunica más que a las almas muertas a sí mismas cuya vida está escondida con Jesucristo en Dios (2).
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1) Expresión bíblica equivalente a “obras de justicia”.
2) Coloss., III, 3.
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82. En tercer lugar hay que elegir, entre todas las devociones a la Santísima Virgen, la que más nos lleve a esa muerte a nosotros mismos, como siendo la mejor y la más santificante; pues no hay que creer que todo lo que brilla sea oro, que todo lo que es dulce sea miel, y que todo lo que sea fácil de hacer y practicado por la mayoría sea lo más santificante.
Como hay secretos de naturaleza para hacer en poco tiempo, con pocos gastos y con facilidad ciertas operaciones naturales, hay del mismo modo secretos en el orden de la gracia para hacer en poco tiempo, con suavidad y facilidad, operaciones sobrenaturales, vaciarse de sí mismo, llenarse de Dios y volverse perfecto.
La práctica que quiero descubriros es uno de estos secretos de la gracia, desconocido por la mayoría de los cristianos, conocido por pocos devotos, y practicado y gustado por un número mucho más pequeño aún.
Para empezar a descubrir esta práctica, he aquí una cuarta verdad que es consecuencia de la tercera.
Cfr. “TRAITÉ de La Vraie Dévotion à la Sainte Vierge”, de San Luis María de Montfort, 6e Édition – 48e-62e mille – PÈRES MONTFORTAINS (Cie de Marie), LOUVAIN (Belg.)
Traducido del original francés conservando todo lo posible los términos y redacción del santo autor.




sábado, 5 de abril de 2014

“Al poder de Dios todo está sometido, aún la Virgen; al poder de la Virgen todo está sometido, incluso Dios”.



     El reinado de Cristo Rey, el reinado de María Reina, la esclavitud amorosa al Rey y a la Reina, todo está explicado maravillosamente por San Luis María Grignionde Montfort en estos puntos de su Tratado de la Verdadera Devoción que traducimos del original, para los que creen con simplicidad y grandeza en los grandes misterios de la Fe. No lo creen así, lamentablemente,  los "sabios" (no precisamente los que tienen el don de la Sabiduría) y orgullosos contra los cuales él nos previene, los adeptos conscientes o semi-inconscientes -hoy en día- del igualitarismo modernista o progresista, afín al protestantismo, que se rebela contra el plan jerárquico y ordenado de Dios. 
Que la Ssma. Virgen abra su corazón y los ilumine, y a todos nos conceda esa gracia, en este mes de abril del Año de Gracia 2014, en que se acerca la fiesta del gran apóstol mariano del Antiguo Régimen, que previó con tanta clarividencia los días que corren, el tremendo choque entre los esclavos del demonio, adeptos de la Revolución gnóstica e igualitaria, y los esclavos de Jesús por María, como también el triunfo de esta Reina y soberana por él anunciado, confirmado  especialmente por las Profecías de Fátima y del Buen Suceso, entre otras reconocidas por la Santa Iglesia (ver en este mismo sitio).
(Nota: el espíritu de esta traducción es conservar todo lo posible los términos y el sentido como los da el santo autor, aunque haya frases y formulaciones que pueden ser escritas más castellanamente).
69. Hay dos maneras aquí abajo de pertenecer a otro y de depender de su autoridad, a saber: la simple servidumbre y la esclavitud; esto hace que nos llamemos un servidor o un esclavo.
Por la servidumbre común entre los cristianos, un hombre se compromete a servir a otro durante un determinado tiempo, por medio de cierto salario o de cierta retribución.
Por la esclavitud, un hombre depende enteramente de otro por toda su vida, y debe servir a su amo sin pretender ningún salario ni recompensa, como uno de sus animales, sobre el cual tiene derecho de vida y de muerte.
70. Hay tres clases de esclavitud: de naturaleza, de constreñimiento y de voluntad. Todas las criaturas son esclavas de Dios del primer modo: Domini est terra et plenitudo ejus (1); los demonios y los condenados, del segundo; los justos y los santos lo son del tercero.
La esclavitud de voluntad es la más perfecta, la que da más gloria a Dios, la que mira el corazón (2), y que pide el corazón (3), y que se llama el Dios del corazón (4), o de la voluntad amorosa, porque, por esta esclavitud se escoge, por encima de todas las cosas, a Dios y su servicio, aún cuando la naturaleza no obligue a ello. 
*     *     *     *     *
1) Ps. XXIII, 1: “Al Señor pertenece la tierra con todo lo que contiene”.
2) I Reyes, XVI, 7.
3) Prop., XXIII, 26.
4) Ps. LXXII, 26.
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71. Hay una diferencia total entre un sirviente y un esclavo:
1º Un sirviente no le da a su amo todo lo que es, todo lo que posee y  todo lo que puede adquirir por sí mismo o por otro; pero el esclavo se da todo entero, (con) todo lo que posee y todo lo que puede adquirir, a su dueño, sin excepción alguna.
2º El sirviente exige salarios por los servicios que presta a su señor; pero el esclavo no puede exigir nada, cualquiera sea la frecuencia, industria o fuerza con que deba trabajar.
3º El sirviente puede dejar a su señor cuando quiera, o al menos cuando haya concluido el tiempo de su servicio, pero el esclavo no tiene el derecho de dejar a su amo cuando quiera.
4º El señor del sirviente no tiene sobre él derecho alguno de vida o de muerte, de manera que, si lo matara como a una de sus bestias de carga, cometería un homicidio injusto; pero el amo del esclavo tiene, por ley, derecho de vida y de muerte sobre él, de mantera que lo puede vender a quien quiera, o matarlo como, sin comparación, lo haría con su caballo (*).
5ª Finalmente, el sirviente no está al servicio de un señor más que por un tiempo, y el esclavo, por siempre.
*     *     *    *
(*) Nota de los editores (síntesis de nuestra Redacción): Obviamente, San Luis María se refiere a las leyes de los países paganos de su tiempo en los que estaba en vigor la esclavitud (cf. “El Secreto de María”, del mismo santo autor). Haciendo abstracción de la moralidad del acto, quiere mostrar por un ejemplo la total dependencia de la que habla.
*      *     *     *  
72. Nada hay entre los hombres que nos haga pertenecer más a otro que la esclavitud; nada hay, tampoco, entre los cristianos, que nos haga pertenecer más absolutamente a Jesucristo y a su Santa Madre que la esclavitud voluntaria, según el ejemplo de Jesucristo mismo, que ha tomado la forma de esclavo por nuestro amor; Formam servi accipiens (1), y de la Santa Virgen, que se ha llamado la sierva y la esclava del Señor (2).
El Apóstol se llama por honor servus Christi (3). Los cristianos son llamados varias veces en la Escritura santa servi Christi; palabra ésta servus, según el comentario verdadero hecho por un gran hombre (4), que no significaba antes otra cosa que esclavo, ya que no había aún sirvientes como los actuales y los señores no eran servidos más que por esclavos o libertos.
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1) Philip., II,7.
2) S. Luc., I, 38.
3) Rom., I, 1; Gal., I, 10; Philip., I, 1; Tit. I, 1.
4) Sr. Henri-Marie Boudon, Archidiácono de Evreux (en su libro: La Santa esclavitud a la admirable Madre de Dios, cap. II).
*     *     *     *
Es lo que el Catecismo del santo Concilio de Trento, para no dejar ninguna duda de que seamos esclavos de Jesucristo, expresa por un término inequívoco llamándonos mancipia Christi: esclavos de Jesucristo (1).
Expuesto lo anterior:
73. Digo que debemos ser de Jesucristo y servirlo, no sólo como sirvientes mercenarios sino como esclavos amorosos que, por efecto de un gran amor, se dan y se entregan a servirlo en calidad de esclavos, por el solo honor de pertenecerle.
Antes del bautismo éramos esclavos del diablo; el bautismo nos ha hecho esclavos de Jesucristo: hace falta que los cristianos sean o esclavos del diablo o esclavos de Jesucristo (1).
*     *     *     *
1) Catechism. Roman., pars I, cap. III, De secundo Symboli articulo (in fine).
*     *     *     *
74. Lo que digo absolutamente de Jesucristo, lo digo relativamente de la Santa Virgen. Jesucristo, habiéndola escogido por compañera indisoluble de su vida, de su muerte, de su gloria y de su poder en el cielo y en la tierra, le ha dado por gracia, con relación a su Majestad, todos los mismos derechos y privilegios que El posee por naturaleza: “Quidquid Deo convenit per naturam, Mariae convenit per gratiam… Todo lo que conviene a Dios por naturaleza, conviene a María por gracia”, dicen los santos; de modo que, según ellos, no teniendo ambos sino la misma voluntad y el mismo poder, tienen ambos los mismos súbditos, servidores y esclavos.
75. Se puede, entonces, siguiendo el sentimiento de los santos y de varios grandes hombres, decirse y hacerse esclavo amoroso de la Santísima Virgen, a fin de ser por allí más perfectamente esclavo de Jesucristo.
La Santa Virgen es el medio del que Nuestro Señor se ha servido para venir a nosotros; es también el medio del que debemos servirnos para ir a El: pues Ella no es como las otras criaturas que, si nos adherimos a ellas, podrían más bien alejarnos de Dios que acercarnos a El. La inclinación más fuerte de María es, al contrario, unirnos a Jesucristo, su Hijo; y la inclinación más fuerte del Hijo es que se venga a El por su Santa Madre; y es hacerle honor y placer, como sería hacerle honor y placer a un rey si, para ser más perfectamente súbditos y esclavos suyos, nos hiciéramos esclavos de la reina.
Es por lo que los Santos Padres, y San Buenaventura, después de ellos, dicen que la Santa Virgen es el camino para ir a Nuestro Señor: Via veniendi ad Christum est appropinquare ad illam (1).
76. Además, si, como he dicho (2), la Santa Virgen es la Reina y soberana del cielo y de la tierra: Imperio Dei omnia subjiciuntur et Virgo, ecce imperio Virginis omnia subjiciuntur et Deus (3), dicen San Anselmo, San Bernardo, San Bernardino, San Buenaventura… ¿No tiene Ella tantos súbditos y esclavos como criaturas existen? ¿No es razonable que entre tantos esclavos por constreñimiento los haya de amor que, por una buena voluntad, elijan, en calidad de esclavos, a María, como su soberana?
¡Pues qué! ¿Los hombres y los demonios tendrán sus esclavos voluntarios y no los habría de tener María? ¡Pues qué! Un rey se verá honrado en que la reina, su compañera, posea esclavos sobre los cuales tenga derecho de vida y de muerte (4), porque el honor y el poder de uno es el honor y el poder del otro…; y se podría creer que Nuestro Señor que, como el mejor de todos los hijos, ha hecho parte de todo su poder a su santa Madre vea mal que ella tenga esclavos? ¿Acaso tiene menos respeto y amor por su Madre que Asuero por Esther, y que Salomón por Bersabé? ¿Quién osará decirlo y siquiera pensarlo?
*     *     *     *
1) Salterio Mayor de San Buenaventura; Ps. CXVII.
2) Ver nº 38.
3) “Al poder de Dios todo está sometido, aún la Virgen; al poder de la Virgen todo está sometido, incluso Dios”.
4) ver la nota del nº 71, 4º.
*     *     *     *
¿Pero, adónde me conduce mi pluma? ¿Por qué me detengo aquí a probar una cosa tan visible? Si no se quiere que se diga esclavos de la Santísima Virgen, ¡qué importa! Que se haga y se diga esclavos de Jesucristo! Es serlo de la Santa Virgen, pues Jesús es el fruto y la gloria de María. Es lo que se hace perfectamente por la devoción de la que hablaremos a seguir.

martes, 18 de marzo de 2014

Pertenecemos a Jesucristo y a María en calidad de esclavos



ARTICULO II
Pertenecemos a Jesucristo y a María en calidad de esclavos  - Segunda verdad -
68. Debemos concluir qué es Jesucristo a nuestro respecto, y que no nos pertenecemos a nosotros mismos, como dice el Apóstol (Cor. VI, 19), sino enteramente a El, como sus miembros y esclavos que El ha comprado a un precio infinitamente caro, todo el precio de toda su sangre.
Antes del bautismo pertenecíamos al diablo como sus esclavos; y el bautismo nos ha hecho los verdaderos esclavos de Jesucristo, que no deben vivir, trabajar y morir sino para fructificar por este Dios-Hombre (Rom., VII, 4), glorificándolo en nuestro cuerpo y haciéndolo reinar en nuestra alma, porque somos su conquista, su pueblo adquirido y su herencia.
Es por la misma razón que el Espíritu Santo (Ps. 1, 3; S. Jn., XV,1; X, 11; S. Mt., XIII, 3,8) nos compara:
1º)  a árboles plantados junto a las aguas de la gracia, en el campo de la Iglesia, que deben fructificar a su debido tiempo;
2º) a los sarmientos de una viña de la que Jesucristo es la cepa, que deben dar buenas uvas;
3º) a un rebaño del que Jesucristo es el pastor, que debe multiplicarse y dar leche;
4º) a una buena tierra cuyo labrador es Dios, en que la semilla se multiplica y produce treinta, sesenta o cien veces más.
Jesucristo ha echado su maldición a la higuera estéril (S. Mt., XXI, 19) y lanzado su condena contra el siervo inútil que no había hecho valer su talento (S. Mt., XXV, 24-30).
Todo esto nos prueba que Jesucristo quiere recibir algunos frutos de nuestras mezquinas personas, quiere decir nuestras buenas obras, porque estas buenas obras le pertenecen únicamente: “Creati in operibus bonis in Christo Jesu: Creados en las buenas obras en Jesucristo”.
Palabras del Espíritu Santo que muestran que Jesucristo es el único principio y debe ser el único fin de todas nuestras buenas obras, y que nosotros debemos servirlo, no sólo como jornaleros asalariados sino como esclavos de amor. Me explico...

lunes, 17 de marzo de 2014

Dadme alguna parte de los sentimientos de agradecimiento, de estima, de respeto y de amor que tenéis por vuestra Santa Madre



65. Sin embargo, mi amable Maestro, la mayor parte de los sabios, en castigo de su orgullo, no alejarían más [a los demás] de la devoción a vuestra Santa Madre, y no transmitirían más indiferencia [hacia ella] que si todo lo que acabo de decir no fuera cierto.
Guárdame, Señor, guárdame de sus sentimientos y sus prácticas, y dadme alguna parte de los sentimientos de agradecimiento, de estima, de respeto y de amor que tenéis por vuestra Santa Madre, para que yo Os ame y glorifique tanto más que Os imite y Os siga más de cerca.
Como si hasta aquí no hubiese dicho nada en honor de vuestra Santa Madre, concededme la gracia de alabarla dignamente: Fac me digne tuam Matrem collaudare, a pesar de todos sus enemigos, que son los vuestros, y que yo les diga en alta voz con los santos: “Non praesumat aliquis Deum se habere propitium qui benedictam Matrem offensam habuerit. - Que no presuma de recibir la misericordia de Dios, aquel que ofenda a su Santa Madre”.
Y para obtener de vuestra misericordia una verdadera devoción a vuestra Santa Madre, y para inspirarla a toda la tierra, haced que yo Os ame ardientemente, y recibid para ello la oración ardiente que Os hago con San Agustín [*] y vuestros verdaderos amigos
[(*) Meditationum, lib. I, cap. XVIII, n. 2 (inter opera S. Augustini)]:
“+ Tu es Christus, pater meus sanctus, Deus meus pius, rex meus magnus, pastor meus bonus, magíster meus unus, adjutor meus optimus, dilectus meus pulcherrimus, panis meus vivus, sacerdos meus in aeternum, dux meus ad patriam, lux mea vera, dulcedo mea sancta, via mea recta, sapientia mea praeclara, simplicitas mea pura, concordia mea pacifica, custodia mea tota, portio mea bona, salus mea sempiterna…
“Christe Jesu, amabilis Domine, cur amavi, quare concupivi in omni vita mea quidquam praeter te Jesum Deum meum? Ubi eram quando tecum mente non eram?
“Jam ex hoc nunc, omnia desideria mea, incalescite et effluite in Dominum Jesum; currite, satis hactenus tardastis; properate quo pergitis; quaerite quem quaeritis. Jesu qui non amat te anathema sit; qui te non amat amaritudinibus repleatur…
“O dulcis Jesu, te amet, in te delectetur, te admiretur omnis sensus bonus tuae conveniens laudi.
“Deus cordis mei et pars mea, Christe Jesu, deficiat cor meum spiritu suo, et vivas tu in me, et concalescat in spiritu meo vivus carbo amoris tui, et excrescat in ignem perfectum; ardeat jugiter in ara cordis mei, ferveat in medullis meis, flagret in absconditis animae meae; in die consummationis meae consummatus inveniar apud te…Amen.”
He querido poner en latín esta admirable oración de San Agustín para que las personas que lo entiendan la recen todos los días para pedir el amor de Jesús que buscamos por la divina María.

Agregamos la oración en castellano:
Oración de San Agustín

Tú eres, Cristo, mi padre santo, mi Dios lleno de misericordia, mi rey infinitamente grande; Tú eres mi buen pastor, mi único maestro,  mi excelente auxilio, mi bienamado de belleza arrobadora, mi pan vivo,  mi sacerdote eterno; Tú eres mi guía hacia la patria, mi luz verdadera, mi dulzura santísima, mi camino  recto; Tú eres mi sabiduría radiante de claridad, mi simplicidad pura y sin mancha, mi concordia pacífica, mi entera custodia, mi herencia preciosa, mi salvación eterna…
Oh Jesucristo, amable Señor, ¿por qué he amado, por qué he deseado en toda mi vida otra cosa sino Vos? ¿Dónde estaba cuando no pensaba en Ti? Ah, que al menos desde este momento mis deseos se inflamen y desborden en Jesús, mi Señor;  corred, que ya bastante habéis tardado; daos prisa de alcanzar el fin al que aspiráis, buscad realmente a quien  buscáis.
Oh Jesús, que quien no te ama, sea anatema! Que quien no te ama sea colmado de amarguras! Dulce Jesús, que yo te ame, que en ti me deleite, que en ti se admire todo buen corazón preparado para tu gloria.
Dios de mi corazón  y de mi herencia, Cristo Jesús, que mi corazón desfallezca en lo más íntimo, y que seas Tú quien  vivas en mí, y que arda en mi espíritu la brasa viva de tu amor, y crezca hasta ser fuego perfecto; que arda perennemente en el altar de mi corazón, que inflame mis entrañas, que incendie las profundidades de mi alma; que en el día de mi consumación comparezca consumado ante Ti. Amén.

sábado, 15 de marzo de 2014

Lamentable ceguera de católicos, incluso de los doctores, que alejan las almas de la devoción a María


Dios infinitamente perfecto se encarnó en la Ssma. Virgen, la criatura más bella y perfecta imaginable, para mejor reinar en las almas de los seres humanos. Es el plan de Dios, de infinita Sabiduría, el camino inmaculado y seguro para llegar a El a través de su Madre. Los protestantes y  jansenistas de los tiempos de San Luis María, y los modernistas y progresistas de nuestros tiempos -que él antevió con sus grandes luces proféticas- por soberbia rechazan el misericordioso plan divino. Su orgullo los lleva a rebelarse con ese orden jerárquico y amoroso, y con pretextos especiosos desvían las almas de la devoción a María, sobre todo a aquellas que quieren quedar bien y merecer su aplauso, y figurar, en lugar de entrar en Aquella que es la "Ciudad de Dios" y Reina de los siglos venideros.



64. Ante esto, mi amable Maestro, ¿no es cosa sorprendente y lamentable ver la ignorancia y las tinieblas de todos los hombres de este mundo con respecto a vuestra santa Madre?
No me refiero tanto a los idólatras y paganos que, no conociéndoos, no se  han ocupado de conocerla; tampoco me refiero a los herejes y cismáticos que, habiéndose separado de Vos y de vuestra Santa Iglesia, no se cuidan de ser devotos de vuestra Santa Madre. Hablo de los cristianos católicos, e incluso de los doctores entre los católicos que, haciendo profesión de enseñar las verdades a los otros, no Os conocen, ni a vuestra Santa Madre, sino de un modo especulativo, seco, estéril e indiferente.
Estos señores no hablan sino rara vez de vuestra Santa Madre y de la devoción que se le debe tener, pues temen –según dicen- que se abuse de ello, que se Os haga injuria honrando demasiado a vuestra Santa Madre.
Si ven u oyen a algún devoto de la Ssma. Virgen hablar con frecuencia de la devoción a esta buena Madre, de un modo tierno, fuerte y persuasivo, como de un medio seguro, sin ilusión, de un camino corto, sin peligro, de una vía inmaculada sin imperfección y de un secreto maravilloso para encontraros y amaros perfectamente, claman contra de él y le dan mil falsas razones para probarle que no debe hablar tanto de la Virgen, que hay grandes abusos en esta devoción, y que hace falta aplicarse a destruirlos y a hablar de Vos más que a llevar los pueblos a la devoción a la Ssma. Virgen a quien ya aman bastante.
Algunas veces se les oye hablar de la devoción a vuestra Santa Madre, no para inculcarla y persuadir de ella, sino para destruir los abusos que se cometen, mientras que estos señores son sin piedad y sin devoción tierna por Vos, pues no la tienen por María. Consideran el rosario, el escapulario, el tercio, como devociones de mujercitas, propias de ignorantes, sin las cuales se puede alcanzar la salvación.
Y si cae en sus manos algún devoto de la Santa Virgen que reza su rosario o practica alguna otra devoción en su honor, le cambian pronto el espíritu y el corazón. En lugar del rosario, le aconsejan rezar los siete salmos; en lugar de la devoción a la Santa Virgen, le aconsejan la devoción a Jesucristo.
Oh mi amable Jesús,
¿tienen estos tales vuestro espíritu?
¿Os complacen actuando así?
¿Es de vuestro agrado no hacer todos los esfuerzos para complacer a vuestra Madre por temor a desagradaros? 
La devoción a nuestra Santa Madre ¿impide la vuestra?
¿Se atribuye Ella el honor que se le rinde?
¿Forma, acaso, un bando aparte?
¿Se trata de una extranjera, sin lazo alguno con Vos?
¿Quererla complacer es desagradaros?
Darse a Ella y amarla ¿es separarse o alejarse de vuestro amor? 
San Luis María Grignion de Montfort, Traité de la Vraie Dévotion à la Sainte Vierge, ít. 64, pp. 63-4, PÈRES MONTFORTAINS, Louvain (Belgique), 6e édition, 48e-62e mille

viernes, 14 de marzo de 2014

Ella os ama más ardientemente y os glorifica más perfectamente que todas vuestras criaturas juntas

Mater Boni Consilii a Genazzano - El milagroso cuadro expresa la maravillosa y única unión e intimidad entre María Santísima y su Divino Hijo


63. Me vuelvo aquí un momento hacia Vos, oh mi amable Jesús, para quejarme amorosamente a vuestra divina Majestad de que la mayor parte de los cristianos, aún los más instruidos, no saben del vínculo necesario que hay entre Vos y vuestra Santa Madre.
Vos estáis, Señor, siempre con María, y María está siempre con Vos y no puede estar sin Vos: de lo contrario, Ella dejaría de ser lo que es. Ella está de tal manera transformada en Vos por la gracia,  que Ella no vive más, que Ella no es más; sóis Vos solo, mi Jesús, que vivís y reináis en Ella, más perfectamente que en todos los ángeles y bienaventurados.
¡Ah! Si fuera conocida la gloria y el amor que recibís en esta admirable criatura, se tendrían hacia Vos y hacia Ella muy otros sentimientos que los que se tienen.
Ella Os está tan íntimamente unida que se podría separar más bien la luz del sol, el calor del fuego; digo más, podría separarse antes a todos los ángeles y santos de Vos que a la divina María: puesto que Ella Os ama más ardientemente y Os glorifica más perfectamente que todas vuestras criaturas juntas.
Tratado de la Verdadera devoción a la SSma. Virgen, San Luis María Grignion de Montfort - Traducción del texto original francés, de nuestra Redacción